Es negro el cielo
de una sombría noche sin estrellas.
¿Cuándo acaba la noche?
Cuando el alma afligida se libera
de nubes de tormenta
que tiñen de violeta el horizonte.
Y el pasado, el presente y el futuro
caen sobre ti en explosión violenta.
¿Dónde acaba el camino?
Sólo en el punto al que el destino lleva.
Que tal vez no sea malo llegar tarde,
si no, sin verla, sobrepasar la meta.
© José Luis Bermejo (El Seneka)
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