viernes, 9 de diciembre de 2011

ELLA Y ÉL

Ella se llama deseo. Él se llama tentación.
Ella busca un escarceo. Él la flor de la pasión.
Él: “me gusta lo que veo”. Ella: “quiero diversión”.
Él dibuja una sonrisa. Ella le coge la mano.
Él dice: “no tengas prisa”. Ella: “soy un ser humano”.
Ella le lleva a su casa. Él la besa en el camino.
Ella: “no sé qué me pasa”. Él: “nos ha juntado el destino”.
Ella se quita la ropa. Él le acaricia los pechos.
Ella le pone una copa. Él la tumba sobre el lecho.
Ella se entrega rendida. Él le hace el amor despacio.
A él se le escapa la vida. Ella acapara su espacio.
Él tiembla de punta a punta. Ella gime de placer…
Y en el aire una pregunta: ¿Nos volveremos a ver?

© José Luis Bermejo (El Seneka).

ALEGORIA

Notas que el corazón se te desboca,
que te devora el alma la impaciencia,
que no te importa ninguna otra vivencia,
y quieres empezar, con ansia loca.
Los suspiros se escapan de tu boca
cuando te ves, al fin, en su presencia.
Por más veces que vivas la experiencia,
el placer que produce, te disloca,
y no te cansas nunca de sentir.
Deseas seguir, aunque estés agotado.
Quisieras repetirlo hasta morir.
Lo necesitas para poder vivir.
Te mueres cuando ves que has terminado...
Estoy hablando, ¡claro!, de escribir.

© José Luis Bermejo (El Seneka).

jueves, 8 de diciembre de 2011

CUANDO BEBO ME PONGO GUARRA

En esta vida de levantarse temprano, trabajar , comer siempre deprisa y no tener tiempo mas que para un café con los amigos, una se vuelve mas o menos como un robot programado por la mano del jefe y de la rutina. Hace solo unos dias me encontre por casualidad con una vieja amiga del colegio en la parada del autobus y, naturalmente me dijo llevar la misma vida que yo. Asi que decidimos buscar un dia, en las vacaciones de navidad, en el que poder salir a tomar unas copas, hablar y relajar nuetras estresadas mentes de oficinistas.

Y asi lo hicimos. Fue una velada estupenda en la que recordamos viejos momentos, viejos novios y otras historias con las que nos reimos muchisimo. Las dos habíamos tenido unos ultimos meses de trabajo incesante con, simplemente, los domingos libres. Y el nivel de saturación empezaba a ser preocupante. Hasta que el destino hizo que nos encontrasemos.

Aunque en la foto se me ve desnuda las dos llegamos aquella noche ataviadas tan minuciosamente que pareciamos maniquis. Una siempre se arregla un poco mas para esas noches que se suponen especiales por el hecho de sentirse feliz de cuerpo y de mente. De mente porque vas de fiesta y de cuerpo porque estas guapisima.

Y lo que voy a contar ahora, es decir, todo lo que pasó a continuación es lo que me pasa casi siempre que me bebo dos copas de mas. Me entran unos calores y unas ganas de macho que me pongo guarrisima.

No me da vergüenza reconocerlo, de hecho se que le sucede lo mismo a mucha gente. Pero poneos en mi situación. Un pub de copas. Muchísima gente alrededor charlando y sonriendo. Todos los hombres perfumados y las mujeres encantadoras. Y tu con unas copas en el cuerpo. Ademas estas sola con una amiga y los maridos en casa. Lo primero que me entra en unas ganas de bailar y mover el culito que no puedo contenerme. Y si la suerte quiere que haya algún galan cerca que se fije en ti las ganas de sexo y de hacer guarrerias llaman a mi puerta apresuradamente. Y eso fue lo que pasó.

No se cuantas copas llevabamos cuando me vi en mitad de la pista abrazada a mi amiga bailando sensualmente y frotando mi coño contra una de sus piernas que se encontraba entre las mias. Y como serian las cosas que fui yo la que tuvo que decirle a mi amiga que se contuviera y no fuera tan guarra que nadie nos quitaba ojo de encima. Como respuesta me planto un beso en los morros y el cosquilleto me bajó hasta el coño. Fue la señal definitiva. Para guarra ella guarra yo, y le susurre al oiro que si estaba dispuesta a elegir a un chico para hacer un trio. Y como de guarrerias iba el campeonato me corrigió y señaló a tres que había en la barra con los ojos pegados a nuestro escote y seguramente con el corazón latiendole en la polla.

Soy un poquito guarra, lo reconozco. Pero nunca habia tenido sexo con mas de un hombre, ni sabía lo que era hacer un trio. Cierto que me he masturbado muchas veces con ese tipo de fantasias. Solo que llevarlas a la practica me parecia imposible. Otra cosa es poner a dos guarras en acción. Prometo solemnemente que no conocía esta caracteristica de mi amiga.

La discreción me impide explicar lo que pasó cuando nos fuimos a casa de uno de los chicos. La discreción y la borrachera. Pero podeis imaginarlo. Una polla por aquí, otra por allí, la tercera en el coño. Tan pronto me veia chupando una polla como comiendole el coño a mi amiga. En fin, que todas las guarrerias que se me podian haber ocurrido antes estaban ante mi para poder realizarlas. La verdad es que esto de ser tan guarra no entraba dentro de mis planes, pero se me dibuja tal sonrrisa en la cara cuando lo recuerdo que estoy desenando volver a salir con ella antes de que pasen estos dias de navidad. Y por supuesto ir en el mismo plan de competir por ver quien inventa la guarreria mas original y, como no, poder realilzarla.
 


Lola Lopez Abril

miércoles, 7 de diciembre de 2011

TE DESEO


¿Crees que yo no quiero amarte?
¿Esconderme entre tus brazos?
¿Besarte y acariciarte?
¿Sentirme preso en tus lazos?
¿Crees que no deseo tus pechos?
¿Beber placer de tu pozo?
¿Perder el norte en tu lecho?
¿Morir contigo de gozo?
Y no me atrevo a pedirlo
por temor a tu rechazo
ya nunca poder vivirlo.
¡Si yo supiera decirlo!:
“En la miel de tu regazo
quiero sentir”… ¡Y sentirlo!

© José Luis Bermejo (El Seneka)

lunes, 5 de diciembre de 2011

APARICIÓN


El viento oscuro de la noche, pasa
tiñendo el aire de monotonía.
Todo es igual que ayer:
Cuerpos y almas en grises amasijos,
soledades y sueños de borrachos,
impúdicas, veladas desnudeces
de espíritus cautivos de un anhelo.
Prisas quietas, inmóviles, nerviosas,
de quienes nada esperan del mañana.
Es una noche más, deshilvanada,
sin tiempo de futuro... Y de repente
algo ilumina el espesor del aire
y traspasa en aromas de magnolias
el denso ambiente de cerveza y whisky.
Algo como una roja llamarada
portadora de vida y de ilusiones.
Miro a mi alrededor, desconcertado,
y descubro el origen del milagro:
dos ojos, dos estrellas encendidas,
ascuas vivas nimbadas de oro líquido.
Dos luceros anclados a una aurora,
fijos al firmamento rutilante
de un rostro que da nombre a la belleza.
Unos ojos que, sólo porque existen,
bordan de claro resplandor la noche.
Pero es mayor la gloria del prodigio
porque esos ojos, además, me miran.
Y el milagro se me convierte en sueño,
la diosa disfrazada de mujer
que adorna el mundo con su gentil presencia,
me regala, en gesto generoso,
la gracia de su voz y sus palabras,
ofreciendo un tapiz de maravillas
tejido en hilos de notas de piano.

© José Luis Bermejo (El Seneka)

BOLAS CHINAS


Recuerdo que, con apenas quince años, cuando me duchaba dirigía el chorro de agua caliente hacia mi entre pierna y la sensación era bastante placentera. Lo descubres casi sin querer y realmente casi sin intención.

Lo cierto es que fui la primera de mi grupo de amigas. Porque poco tiempo después en conversaciones privadas una de ellas reconoció haberlo experimentado y animó a las de mas a hacerlo. Yo guardaba silencio. Ellas acababan de empezar y yo era ya toda una experta en el tema del hidromasaje.

Al principio te gusta porque los diminutos chorros del dosificador estimulan todo el coño. El siguiente paso fue poner el tapón, llenar un poco la bañera, desenroscar el dosificador y dirigir el único y potente chorro a mi clítoris. Tumbada, solo con la cabeza fuera del agua, las piernas abiertas y mis manos son las que trabajan dirigiendo la manguera arriba y abajo por toda mi raja.

Necesitaba mas. Y naturalmente fue muy sencillo seguir avanzando en mi camino hacia el placer.

En mi dormitorio rasure bien la uña del dedo índice de la mano derecha y me dispuse a penetrarme por primera vez, a follarme a mi misma. Unté mi dedo con crema de manos y posé la yema sobre la entrada. Despatarrada bajo las mantas no era difícil adivinar lo que estaba haciendo. La mirada viciosa y la respiración acelerada eran los síntomas más evidentes. Pero estaba sola. Sola con la yema del dedo ya dentro de mi coño. Lo metí un poco mas e inicié el rítmico movimiento de follarme. Ummmmm que gustazo! Cada vez mas alterada saqué sin querer el dedo y noté algo diferente. Meter completamente el dedo y volver a sacar. Sacar y volver a meter hasta el fondo me gustó aun mas y empecé a embestir a dedazos mi coño completamente desbocada. Mas, mas, mas. Pero a cada golpe de dodo creí que me meaba. Y me corrí. No recuerdo nada mas. Perdí el control de lo que hacía y de lo que decía. Lo que si sé es que mi dedo no dejo de follarse mi coño insistentemente hasta que no tuve fuerzas para una sola embestida mas.

Todo es cuestión de experiencia. Y repetir aquello cada día me permitió arrancarme orgasmos muy placenteros en cuestión de segundos. Con quince años mi coño era un verdadero experto en proporcionarme momentos increíbles.

¿Cual crees que fue el siguiente paso?. Me compré un consolador, y luego otro y otro. Uno más largo que el anterior, otro mas gordo, otro con vibración. Yo diría que he tenido orgasmos de mil colores.

Naturalmente no tarde en tener la primera experiencia con chicos. Pero... no podía manejarlos como yo quería. Ellos no sabían el ritmo que yo necesitaba en cada momento. Había días en que necesitaba una polla de un grosor o de una profundidad diferentes a la que el chico tenía y mis orgasmos no eran tan explosivos. Eran bueno claro, pero no eran explosivos.

Descubrí las bolas chinas. Y con ellas el multiorgasmo. Creo que es lo mas de lo mas y lo recomiendo a todas las chicas. De hecho han ido pasando los años y aun las sigo usando al menos una vez por semana.

Os explicaré como lo hago y ya veréis como me lo agradecéis: Me pongo una buena película porno para ir entrando en calor, para ir empezando a recrearme en la fantasía de un trió con dos chicos o dos chicas con un chico. Incluso que soy una secretaria o una enfermera. En fin hay cientos de posibilidades. Me acaricio el clítoris con los dedos llenos de aceite para entrar suave y delicadamente en faena. Cuando noto que me humedezco y se me dilata el coño empiezo a introducirme las gruesas bolas chinas para que presionen bien las paredes de mi vagina. Al menor movimiento vibran y te vuelves loca desde el principio. Vuelvo a la película porno y me concentro en la escena. A mi me gusta cuando el chico pone a la chica sobre una mesa, abierta de piernas y con el coño de par en par y se la folla a golpe de cintura. Ver a esa chica recibiendo pollazos me pone a mil y me empiezo a frotar el clítoris con intención. Las bolas vibran y en cuestión de un par de minutos me corro por primera vez. Es ahí cuando toda chica piensa que ha terminado. Pero si con el poco aliento que nos queda seguimos moviendo la cintura apenas con un leve contoneo las bolas chinas se encargan de hacer el resto. El placer no cesa, el calor en la cara tampoco, los pollazos de la película tampoco. Y en cuanto hayas recuperado el aliento vuelve a frotarte el clítoris y tu coño y todo tu cuerpo entero te lo agradecerán. El siguiente orgasmo está al caer en cuestión de segundos.

¿Lo imaginas?
Yo he llegado a correrme hasta tres y cuatro veces. Y tengo una amiga que incluso mas.
Así que ve hoy mismo al sex-shop mas cercano y cómpralas. Tu coño necesita que le des algo más. Créeme, no te arrepentirás.

domingo, 4 de diciembre de 2011

PENSANDO EN TI


Estoy pensando en ti, y ya mi tesoro
se inflama y me reclama tu presencia
pero estás tan distante que tu ausencia
me hace tocarme mientras me acaloro.
Y froto mis pezones y te añoro,
y aprieto entre mis piernas mi indecencia,
y hundo mis dedos en mi impura esencia
y presiono mi perla y me incorporo.
Cierro los ojos, quiero imaginarte
entre mis oquedades y el deseo
lanzando a golpes del amor tu arte
y mi imaginación es mi ajetreo
que se acelera y en tu nombre parte
estallando en sublime cosquilleo.

©José Luis Bermejo (El Seneka).